Se trata de un poeta no adscrito a ninguna corriente, habiéndose mantenido al margen de grupos y modas y habiendo creado una poesía personal que aúna elementos modernos y la influencia de los autores clásicos. En sus poemas, a veces moteados de un humor existencial donde mezcla lo negro con los colores más cálidos y suaves de su paleta, aborda los temas y los valores eternos de la lírica, desde un punto de vista existencialista que mezcla lo universal, lo cotidiano, lo trascendente y lo nimio, mediante recurrentes metáforas de la existencia humana, de alta capacidad evocadora, y a través de la afilada ironía. El dolor del desengaño le llevan tanto a la amargura y a la nostalgia como a la abulia y a la indolencia, producto del desencanto ético derivado de una profunda exigencia y crítica moral. Desde el punto de vista formal cuida la belleza de sus poemas, conciliando medida, cadencia y riqueza estilística, siempre en equilibrio con el contenido.
Ha recibido por su obra relevantes premios de ámbito nacional e internacional, como el premio de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, el Premio SEARUS de Poesía, el Premio Feria del Libro de Madrid, el Rosalía de Castro de Córdoba, el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, el Premio de Poesía Aljabibe, el José de Espronceda o el Ciudad de Badajoz







